MINGA 26 DE MAYO DE 2012

Nuevamente invitamos a todos y todas a sumarse a este bello trabajo de identificarse con el territorio a través de la siembra, protección y el cuidado del Humedal-Pantano La Libélula. Es un trabajo por la identidad con nuestro territorio, por la conexión con las raíces ancentrales olvidadas. Es un trabajo fuera de las cuatro paredes de cemento, para sentir que estamos vivos, y que la vida está en cualquier lugar donde se nos permita cuidar y alimentarnos de nuestra madre tierra.

AVES DEL HUMEDAL-PANTANO LA LIBÉLULA

Alcaravan (Vanellus Chilensis)
Garza bueyera o ganadera (Bubulcus ibis)
Desde hace varios meses, han llegado al Humedal-Pantano La Libélula diferentes especies de aves migratorias. Esto nos anima aún mas a seguir trabajando de la mano de la comunidad y con organizaciones sociales para seguir trabajando por la recuperación de este lugar, que fue declarado oficialmente  parte del inventario de humedales de Bogotá. Esta noticia nos ha alegrado un poco ya que muchas miradas se vuelcan a este sitio que hemos defendido hace ya 3 años, y fruto de esta defensa por el territorio es poder observar todas estas aves que llegan a alimentarse y descansar. Muchas personas lo creían abandonado, sin vida, y otros oportunistas, ahora que hay bastante vida, lo ven como un lugar donde pueden llegar a contratar proyectos ambientales encima del trabajo que nosotros ya tenemos hecho, pero no importa, seguiremos defendiendo nuestro territorio, aprendiendo de él y transmitiendo todo el legado del significado de la vida que se construye con el trabajo desinteresado. 
Aquí tenemos entonces una pequeña muestra de la vida que el Humedal-Pantano nos ha permitido ver crecer.






Garza real (Ardea alba)

MINGA 12 DE MAYO 2012


EL MEJOR DETALLE QUE PODEMOS OFRECER A NUESTRA MADRE TIERRA: DEFENSA DEL TERITORIO, SIEMBRA Y GUARDIA.


Todos y todas están invitados. Las acciones de recuperación del Territorio continúan en el Pantano de la Libélula.

REUNIÓN, CON EL CONCEJAL DIEGO GARCÍA, SOBRE EL TEMA DEL NOMBRE LIBÉLULA- LUCIÉRNAGA


En la mañana se realiza una documentación de los arboles sembrados y de las 4 huertas realizadas junto con un amigo Agrónomo de la Nacional el cual nos da los nombres de ciertos arboles que se desconocían y remedios para curarlos del lorito y otros insectos que los atacan.
Para las horas de la tarde se comenzó planteando una reunión entre personas invitadas y el concejal Diego García para aclarar el tema del nombre del Pantano, el con la corporación SIE y la red territorio Sur se nombro a este lugar como Humedal la Luciérnaga, esto se opone al nombre dado por la comunidad que trabaja en la recuperación del Pantano de la Libélula. Esto a nivel distrital ha dado un gran revuelo además, por el anuncio de la secretaria de ambiente de reconocer el humedal para el distrito como un humedal protegido.
Wilmer Albornoz[1] lee el articulo producido el día Martes 24 de Abril por el Periódico el Tiempo [2]y ADN, se define como Humedal de planicie de inundación, que la secretaria contempla este cuerpo de agua en el plan de desarrollo y que esta la posibilidad de ser reconocido como humedal de la ciudad. Pero en la noticia no se hace énfasis sobre el trabajo desarrollado por la comunidad hace más de 2 años en este territorio.
John Fredy Gonzales[3] hace una contextualización de la historia del pantano, refiriéndose al tema estructural de la cuenca del Tunjuelo, pues esta tiene una gran problemática a causa de la intervención de las multinacionales apostadas sobre toda la cuenca.
300 árboles adquiridos por trueque con amigos y organizaciones.
En 3 meses se han sembrado casi 100
de la mano de la comunidad  
El pantano es destinado como presa seca, por la torre de energía, que se encuentra en el. Después de secarse el pantano nacen los barrios Protecho y Casa linda, que son construidos sobre el.
Después de esto la corporación SIE[4] realiza un proyecto para la construcción del sendero con CODENSA junto con otras montañas artificiales sobre la  Av. Boyacá, después de esto contratan de nuevo con la empresa para hacer un proyecto en  el Muña lugar que fue devastado en sus practicas tradicionales  y culturales por la construcción de una represa y atacado por los moscos y los zancudos.
A las 3 pm llega el Concejal Diego García Bejarano[5] junto con su esposa Johana Garzón[6] John Fredy Gonzales sigue su exposición mencionando el tema de la invasión de los tierreros y termina mencionando la importancia del agua y del territorio y de su defensa real.
Diego García se presenta como pertenecientes al proceso territorio Sur, presenta dos posibilidades frente a la problemática las cuales son 1.Generar posibilidades de Acuerdo o 2. Seguir generando las verdades desde cada persona. Para eso desea contextualizar el trabajo desarrollado en Ontario[7], contando con que el y su esposa han sido habitantes de ese lugar, del conjunto Tejar de Ontario, que se criaron allí y desde allí comenzaron su trabajo organizacional.
Comenzaron con el proyecto Luciérnaga, Club ambiental de capacitación a niños y niñas en el tema de lo ambiental, de esa manera le colocaron el mismo nombre del club al Pantano.
Designa como relevante al proceso Asamblea Sur, por liderar peleas significativas frente al tema de la minería y el Basurero de Doña Juana, pero que en esa misma época la red territorio Sur asume otras dinámicas mas formativas en lo ecologista y ambientalista junto con colegios en el sur de la ciudad.
Compara los logros realizados por Asamblea Sur y territorio Sur reconociendo que no se comparan pues el proceso Asamblea a desarrollado peleas muy significativas por la defensa de la vida y la dignidad de los y las habitantes de la cuenca, reconoce que lo alcanzado por Territorio es de otras dimensiones y posicionamientos desde lo ambiental con 2 logros importantes como es 1. La travesía por el Rio Tunjuelo que lleva 8 versiones y  2. La gran fuerza dada al Referendo por el Agua.
Para el año 1997 se crea un club ecologista llamado SIE, que se articula al trabajo desarrollado con los jóvenes del club ambiental, de esta manera cuentan el antecedente del nombre procurando que se entienda que son temporalidades distintas es decir que no se conectan la ejecución de estos proyectos ni sus antecedentes con la empresa CODENSA Y EMGESA.
Papayo sembrado en noviembre de 2011,
 medía 10 cm de altura y tenía una sola hoja
De esta manera propone que el nombre lo coloque el territorio, pues no se tiene insistencia desde el y su esposa con el nombre la Luciérnaga para el humedal, pero que se reúnan los abuelos de cada grupo tanto asamblea como territorio y le coloquen el nombre al mismo.
De esta manera proponer que se pueda hacer una acción conjunta entre Asamblea Sur y Territorio Sur.
Johana Garzón interviene diciendo que la S de LuSIErnaga se le coloca posteriormente, el antecedente de Luciérnaga es por q ellos junto al grupo de niños y niñas hacían observación en el Pantano con Linternas y que se asemejaban a este animal, contando ese como antecedente.
Cuenta que en las reuniones realizadas por la secretaria de ambiente llegaron 23 organizaciones argumentando su participación en el Pantano, y que es posible que la gente de la Libélula no conozca otros procesos que se desarrollan en el mismo lugar.
León[8], Interviene reafirmando la importancia del tema del nombre y que este se de a partir de dar cuenta de un proceso, de tal manera que el nombre de la Libélula da cuenta del mismo pues no se trata solo de sembrar unos arboles. Es llenar de sentido cada siembra, cada árbol, cada acción realizada, no era entonces un asunto superfluo el tema del nombre pues este tiene total relevancia en la manera como se nombran y se entienden las cosas.
Oscar Barón [9]afirma que existen profundas diferencias con la institucionalidad, pues no entiende que la matriz de lo que se llama América es el territorio Muisca, siendo el primer invasor de este territorio la ciudad de Bogotá.
Comprendiendo las cosas de esta manera los niños y niñas del club ecologista hoy hechos jóvenes deberían reclamar a CODENSA por utilizar la Luciérnaga como logo.
Entiende que tiene sentido proteger los Pantanos en cuanto se explique de qué se trata la gobernanza del Agua. Proponer que se legalicen 7 humedales en la ciudad tiene sus consecuencias y líos, pues en entidades como planeación distrital abrían inconvenientes. Respondiendo a la iniciativa del Alcalde Mayor.
podando pasto y alistando hoyos para sembrar árboles
 y semillas de plantas nativas
Se propone que se entiendan las molestias a causa del video realizado por Wilinton Rocha[10] en el Pantano, donde pide ayuda al humedal con música de la campaña electoral de Petro y perfilando para encuentros ciudadanos. De esta manera se explica que el proceso del Pantano de la Libélula no va por los recursos ni como paracaidista de proyectos, en cambio lleva un largo tiempo sembrando y cuidando el pantano, a diferencia de esas otras personas que con videos, noticias y otras estrategias quieren figurar para reclamarse salvadores del Pantano.
Johana Garzón interviene recordando que no se puede perder el tema de la obligación como ciudadanos desde la institucionalidad, hablando de Bairon Calvache [11]es un activista ambiental que estuvo en el proceso del Humedal de la Conejera.
Propone que tiene que escucharse a los abuelos, pues son palabras mas tranquilas del territorio. Propone pensar en limpiar primero el pensamiento y la palabra.
Arselio  Orjuela[12] interviene proponiendo que para limpiar el pensamiento primero hay que limpiar las Aguas y que para eso hay que dar un debate territorial sobre la cuenca del Tunjuelo.
Diego García, comenta que a muchas personas vecinas les es indiferente el tema del nombre del Humedal o Pantano Libélula o Luciérnaga.
Que se quiera mantener como Libélula desde el proceso es un derecho pero propone esperar la palabra de los Abuelos para definir el nombre.
De esa manera se reitera que no existen insistencias de Territorio Sur frente al nombre de la Luciérnaga, que no han realizado acercamientos con la secretaria frente a este tema, pero sin embargo la declaratoria como Humedal le da ventajas frente a su defensa y protección.
Al conocer los intentos de acercamientos realizados por el proceso de la Libélula con la secretaria de ambiente, los cuales fueron fallidos y no se respondieron a las invitaciones de ir al espacio y conocerlo directamente con la comunidad propone que se tiene que hablar  con la secretaria de ambiente Margarita Flores y en eso el Centro Experimental Juvenil es quien coloca las rutas y las puestas.
Recuerda que es normal que para estas épocas de los encuentros ciudadanos lleguen muchos paracaidistas, por los proyectos y los recursos del estado. Afirmando que la corporación SIE no genera contratos pues tiene el Concejal Diego García esto hablaría mal del proceso y es mejor evitar esos problemas.
Después de la Intervención de Diego García se disponen a hablar los abuelos Muiscas Hate Antonio Culchavita[13] y Walcala[14] quienes caminan en el pensamiento ancestral, como disipadores de la tensión y con propuestas desde su cosmovisión.
Camino a trabajar en el Pantano La Libélula
Hate Antonio Daza pide la palabra recordando que se tiene que resolver el encuentro con el pensamiento originario, no desde lo exótico sino desde la responsabilidad. Esa misma que propone ser obedientes con el territorio  de tal manera que lo que se enuncie en esa reunión deba hacerse, estudiarse, hacerse y estudiarse de tal manera que la responsabilidad esta en descifrar cual es el nombre real de ese territorio.
Se recuerda el mito del origen Zapatista, de la historia de la espada, el árbol, la piedra y el Agua, donde el Agua vence sin luchar y que eso debemos ser Agua contra la espada.
El camino que propone esta en generar un movimiento de reordenamiento del pensamiento, una batalla cultural que reafirme el pensamiento aborigen como eje de la vida y del pensamiento, de tal manera que las personas que allí se encuentran como representantes dejen de serlo para se presentantes de un orden natural, de un orden del acuerdo.
Caminar por la IN-SUR-WENSA que es la IN-SUR-GENCIA desde la casa desde la Maloca, desde el origen es decir caminar hacia adentro, realizando acciones concretas que generen seres humanos.
El lugar donde nos encontramos es en la Minga, como la realizamos en el Pantano la Libélula, donde todo lo enunciado se materializa, es en el trabajo donde se resuelve ese pensamiento.
Liophis poecilogyrus sublineatus Culebra Peñarol
del Pantano La Libélula
El abuelo Walcala dice que se coloca una adivinanza en el territorio, la madre y el padre dicen que tenemos que mirarnos hacia adentro y que tenemos que reconocernos como hermanos, que ninguno de los dos grupos debe buscar culpables, que al mal le gusta que estemos con odio y rencores  y por eso hablamos con candela, de tal forma que no debemos perder la vida y esas relaciones que son ella.
Debemos compartir el alimento como hermanos, entre seres humanos pero también alimentar la tierra, devolver lo que sacamos, hacer un ejercicio reciproco con la tierra.
Si hay que alimentar la tierra quiere decir que todo tiene espíritu, todos los elementos y cosas del planeta.
Dejando así se agradece la posibilidad de estar en ese espacio que se necesita fortalecer y trabajar mas en el, recordando dejar atrás lo que no es gente.
Oscar Barón para finalizar la reunión propone continuar con una siguiente acción, escuchando lo dicho por Diego García y Johana Garzón, por la gente de la Libélula y por los abuelos Muiscas, se propone una MINGA convocada por  gente del pantano de la Libélula, no se define fecha para esta actividad, pero se compromete la gente del pantano en colocar fecha y organizarla.


[1] Representante del Centro Experimental Juvenil y persona  representante de la comunidad dedicada a la recuperación del Pantano la Libélula.
[3] Representante del Centro Experimental Juvenil y del proceso Asamblea Sur , Administrador Publico y persona dedicada al estudio y trabajo del tema del rio Tunjuelo y el Pantano la Libélula
[4] Organización Ambiental de Tunjuelito que lleva mas 15 años trabajando en temas de formación y capacitación en temas de Ecología y Ambiente.
[5] Concejal de Bogotá por el Partido Progresista, creador de la Corporación SIE Y de la red Territorio Sur.
[6] Esposa del Concejal Diego García y fundadora de Corporación SIE y Red Territorio Sur.
[7] Conjunto residencial vecino al Pantano de la Libélula y al Centro Experimental Juvenil.
[8] Representante del Centro Experimental Juvenil y de la comunidad del Pantano de la Libélula.
[9] Líder del Proceso Popular Asamblea Sur.
[10] Líder Juvenil de Ciudad Bolívar y jefe del Concejo de Planeación de Ciudad Bolívar.
[11] Subdirector de Sistemas y Ruralidad de la secretaria Distrital de Ambiente.
[12] Líder Comunal del Barrio México, localidad de Ciudad Bolívar y líder fundador del proceso Asamblea Sur.
[13] Líder Espiritual y sabedor de la comunidad Muisca de Raquira, Antropólogo de la Universidad Nacional y representante del proceso Asamblea Bachue
[14] Miembro de la Comunidad Muisca, asesor del Concejal Diego García.



TODOS LOS DÍAS SON DEL AGUA, NO UNO AL AÑO

El 22 de Marzo se celebró el día Internacional del Agua. Qué tontada de estos "grandes gobernantes del planeta" darle un día al planeta AGUA, del cielo AGUA, de los seres AGUA, este planeta es AGUA, somos AGUA y ellos nos dan un día, ¡qué generosos!.

No necesitamos días especiales institucionalizados que den permiso de celebrar y cantar. Nosotros celebramos todos los días, cada minuto que pasamos en el Humedal La Libélula sembrando árboles, teniendo contacto con el territorio, y lo hacemos muchísimas veces al año. No necesitamos que nos digan cuándo celebrar un día del agua porque para nosotros todos los días son del agua: todos los días tomamos agua, sudamos agua con nuestro trabajo en el humedal. 


Resaltamos profundamente la disposición de las millones de personas en el Mundo que en este día se volcaron a celebrar el AGUA, a pedirle perdón por todo el daño que se la ha causado, es una actitud valiente y honesta. Decirles que nos encontramos en una guerra por el Agua, unos por apropiarla y otros por defenderla, estamos en plena guerra y quienes la defendemos hemos perdido históricamente cientos de batallas, pero seguimos resistiendo, atrincherados, pero en buenas trincheras, con poca tierra, con poca agua pero resolviendo el territorio, descifrando eso que somos, entendiendo la identidad y la cultura nuestra. Esa es la clave de nuestra victoria, porque ganaremos esta batalla cultural, será nuestra de reafirmarnos, de por fin ser lo que somos y no lo que ellos (las multinacionales, gobiernos corruptos) quieren que seamos.


Este día decidimos invitar personas que estaban celebrando el día del agua a que nos acompañaran en nuestro trabajo de siembra, las invitamos a más que un canto a untarse de tierra, a mojarse con la lluvia, a sentirse agua y parte del planeta: entre los invitados tuvimos a Melquisedec Bernal Peña Alcalde de Ciudad Bolívar quien también plantó su semilla, compartió con la comunidad, se emparamó con la lluvia, y resaltó el gran trabajo y resultados  que él mismo ha observado desde hace varios años ayudando al desalojo de invasores oportunistas del Humedal, y apoyando en cierta medida la recuperación del Humedal hecha por la comunidad, el Centro Experimental  Juvenil y el Proceso Popular Asamblea Sur. 













HUMEDAL LA LIBÉLULA



El humedal La Libélula abarcaba un gran territorio, desde el barrio San Vicente por el oriente hasta el barrio Casalinda por el occidente, desde el barrio Meissen por el sur hasta el barrio Isla Del Sol por el norte. 
El mal ordenamiento territorial por parte del Estado, desviaciones del río Tunjuelo con intereses particulares, proyectos ambientales mal ejecutados, levantamiento de jarillones en la rivera del río y la invasión de terrenos han ido reduciendo el humedal a unos cuántos metros en los que actualmente se encuentra. 


Así quedó por el proyecto ambiental mal ejecutado
Actualmente el humedal La Libélula sufre agresiones por parte de personas indiferentes con el medio ambiente: habitantes de calle hacen de él su hogar y su sitio de recolección de material reciclable y no reciclable, quema de llantas y basuras; personas inescrupulosas hacen rellenado con escombros en el costado del Barrio Casalinda con el fin de agrandar un parqueadero ilegal, y en el que las autoridades y entes competentes no hacen nada ante innumerables denuncias: (parece que es un negocio redondo); La mala ejecución de un proyecto ambiental por tratar de construir un camino que comunica al barrio Casalinda con el Barrio Tunal produjo que el humedal se secara porque taponaron la entrada de agua del río Tunjuelo hacia el Humedal, y además de ello durante la ejecución de ese proyecto el humedal fue bautizado con un nombre de un animal que representa la mascota de la empresa Codensa quienes financiaron dicho proyecto, ese nombre fue manipulado y escrito mal para satisfacer una estrategia de mercado y publicidad para la corporación que ejecutó el proyecto: el nombre era humedal luSIErnaga, ¡OJO! así lo escribían, ¡qué buena publicidad, cierto! dos nombres en uno, todos ganaban, la empresa y la corporación, ¿acaso la corporación involucrada fue victima de alguna clase de engaño o se prestaron para eso? ¿y la comunidad qué? ¿la diversidad de fauna y flora del humedal donde queda? Por estudios e investigaciones serias, realizadas inclusive hace muchísimos años  en la sabana de Bacatá, se ha determinado que en ningún suelo mayor a 1800 mts a nivel del mar se encuentran luciérnagas, y mucho menos mal escritas. Hay que nombrar los territorios con animales o plantas que sean nativos y no de otras regiones. La comunidad que ha trabajado por la  recuperación del humedal, sembrando árboles, recogiendo basura y escombros, podando pasto, decidió bautizarlo Humedal La Libélula debido a que allí existe gran cantidad de libélulas que controlan los mosquitos y zancudos: si desea saber cómo se trabaja allí por favor remítase a nuestro archivo llamado "Gente del Tunjuelo y del Humedal La Libélula"  http://humedallalibelula.blogspot.com/2012/03/gente-del-tunjuelo-y-del-humedal-la.html 

Gracias a las lluvias de los años 2009 y 2010 se llenó de vida
Durante varios años se han tocado puertas aquí y allá, en todas las instituciones gubernamentales y ambientales pidiendo información del por qué el Humedal La Libélula no hace parte del inventario de los humedales de Bogotá y tampoco el acueducto da buena explicación, ya que según la ley el Humedal La Libélula cumple con los factores necesarios para considerarse Ronda Hidráulica y la Zona de Manejo y Preservación Ambiental, y citamos de los requerimentos de la Alcaldía Mayor de Bogotá lo siguente: La ronda hidráulica es la franja paralela a la línea media del cauce alrededor de los nacimientos o los cuerpos de agua, hasta de 30 metros de ancho (a cada lado de los cauces), de conformidad con lo dispuesto en el Decreto Ley 2811 de 1974. La ronda hidráulica es fundamental para la estabilidad del ecosistema, y se considera reserva forestal de protección ecológica, ya que abarca las áreas inundables que permiten el paso de crecientes no ordinarias y tiene la función de amortiguar, dinamizar y proteger el equilibrio del humedal, por tanto, no debe ser afectada por desarrollos urbanísticos o edificaciones.  Así que seguiremos insistiendo en que miren el Humedal La Libélula, verifiquen qué obras y proyectos ambientales han afectado negativamente al Humedal y quiénes han estado trabajando en su recuperación y consideren al Humedal La Libélula entre los planes de desarrollo y preservación del ambiente. Esperamos pronta respuesta del Estado a nuestras solicitudes, pero aclaramos que no nos quedaremos de brazos cruzados esperando, continuaremos con nuestro trabajo voluntario y el de la comunidad y su fuerza, involucrándonos y metiéndonos con la gente en el pantano para sentirnos parte del territorio y aprovechar las herramientas pedagógicas que desde la misma naturaleza brotan para seguir humanizandonos y reconfirmar que la vida está en el lugar que sentimos, en el suelo que sembramos, donde dejamos nuestras células, donde fortalecemos nuestros pensamientos, no en el que nos demarcan las instituciones ni entre las 4 paredes donde pretenden que nos encerremos a pensar y "descansar".     



Gente del Tunjuelo y del Humedal La Libélula


Mi respiración es agitada, sudo y se calienta mi sangre, mi movimiento es como una danza: inclino mi cuerpo, danzo con el azadón, cuando subo calculo el golpe y cuando bajo lo hago con fuerza y con esmero, es una tarea agotadora, sin embargo, el viento sopla como alentándome, fuertemente, cálidamente, llamando las nubes. Es como volar, relajarse, conectarse con el suelo, una fusión entre el hombre, la herramienta y el suelo, es como regresar a la naturaleza.
Levanto la mirada del suelo con el pedazo de raíces de pasto Kicuyo en mis manos, retirándolo y dejándolo sobre el suelo alrededor de un círculo para sembrar un árbol, Aliso, Magnolio, Bejuco, y muchos otros propios del lugar, del territorio. Al levantar la cabeza veo la gente trabajar, unos y unas abriendo otros círculos para sembrar más árboles. Otros y otras personas revisando la pequeña huerta que es nuestra excusa didáctica. Otros y otras personas trayendo hidratación: el guadañador se alegra, se quita la careta y apresurado bebe líquido.

Ya cuando estamos terminando y como en muchas Mingas, e inmediatamente después del grito de ¡Ya esta el almuerzo ¡ suena el cielo avisándonos que viene la lluvia, como pidiendo permiso para su trabajo, pues nosotros ya habíamos echo el nuestro en el Humedal La Libélula y en el Centro Experimental Juvenil.
De esto y de muchas cosas más, es trabajar en la recuperación del Humedal La Libélula, que es un pantano, humedal y meandro ubicado en el sur de Bogotá, no es el último si no uno de los últimos de una cadena de colchones de agua pertenecientes al río Tunjuelo que conecta las líneas imaginarias de Ciudad Bolívar y Tunjuelito cerca de la internacional Av. Boyacá.
Se llama Humedal La Libélula, por que así se le puso mientras  trabajábamos. No es un capricho ONGero, ni un convenio con una institución del estado como el Acueducto o la CAR. Se trata de un nombre legítimo, quiero decir legitimo porque así le puso la comunidad que lo camina, lo siembra y lo defiende. Es a partir de la legitimidad que se genera el conocimiento para nombrar las cosas, es decir, se trata de haber visto libélulas que habitan en el Humedal, porque no podríamos llamarlo el humedal del Elefante, de la luciérnaga o del Chichicuilote, porque no los hemos visto en ese lugar, seria una mentira, una falsedad nombrarlo de esa manera.
Se nombra Humedal La Libélula porque mientras trabajamos en él hemos visto libélulas que se posan sobre las plantas de higuerilla, sobre el suelo, sobre los árboles que hemos sembrado, incluso sobre nuestros azadones; son esquivas pero las vemos con cierta regularidad. Así mismo vemos culebras, ranas, lombrices y gusanos, gaviotas, gavilanes, lechuzas, patos y tinguas que han empezado a reconocer su hogar que está cobrando vida.
Creo que  la legitimidad que genera conocer y caminar un territorio es muy valiosa, pues no es posible tenerla solamente en simposios, conversatorios, encuentros, y menos cuando hay gente que se asume como eruditos, grandes pensadores y analistas del Tunjuelo, hablando de él sin siquiera caminarlo, sin siquiera conocerlo, sin siquiera sentirlo, sin olerlo, sin saborearlo, sin haberlo recorrido como lo hacemos nosotros en balsas artesanales, sintiendo sus bravuras como las sentimos cuando naufragamos. No compartimos con esa gente, porque tenemos una ética, una política y una ideología que respaldamos con las acciones intentando que en gran medida sean coherentes con lo que pensamos y decimos.
Por favor, grandes señores y pensadores del Tunjuelo, camínenlo, navéguenlo, escúchenlo, tiene mucho que decir, es un río que cultiva su propia huerta con gran esmero, que lleva vida y la reparte sobre su rivera, que con agrado exhibe su Ají, su Quinua, su Uchuva, sus Calabazas, sus árboles de Sauco y sus hermosas Higuerillas.
No sigan hablando de lo que no conocen, primero avancen sobre el conocimiento del territorio, desde lo que significa percibirlo  con el tacto al caminarlo, con el olor de sus aguas, el sonido de los gavilanes, la vista de sus paisajes, el sabor de sus frutos. Tunjuelo: lugar de contrastes, colores y diversas manifestaciones de la vida después de la destrucción.
Así, hacemos lo que pensamos, agudizamos la observación, de tal manera que descubrimos e interpretamos cómo era la vida en el Tunjuelo antes de los invasores. Queremos desenterrar nuestra historia del suelo, darle vida, sembrar el futuro descubriendo el pasado. Re-nacer pero descubriendo lo propio, descubriendo eslabones perdidos del gran territorio Muisca, que nos permitan re-hacerlo de la manera mas similar a como era, reconociendo la importancia de los avances hechos por la ciencia y la tecnología de occidente, escogiendo lo que nos sirve de esto, y lo que no.
Estamos descubriendo el agua tibia, lo que todo el mundo conoce, pero que pocos hacen, que muchos nombran pero pocos hacen, descubrir lo hermoso de lo pequeño, de sembrar la tierra, como elemento principal de la vida, no queremos el poder político, el poder es no poder, no poder gobernarse, no poder pensarse, no hacerse seres humanos, en cambio nosotros lo ejercemos, lo construimos desde abajo, convencidos de los saberes y conocimientos de nuestras gentes.
No pensamos en el poder político, somos poder político, no queremos tomarlo a la fuerza, ya ha habido mucha sangre, mucho dolor, disentimos de esas estrategias para darle paso a los colores y a los cantos, a la voz y a la vida.
Vamos avanzando como gentes del Tunjuelo, como guardianes de la Libélula, como hijos del planeta, hacia una utopía planeada y experimentada desde el hacer, desde lo cotidiano, somos la utopía diariamente en nuestras vidas. De esta manera cuando la guerra por la dignidad, la libertad y la vida la ganemos, no tendremos miedo de afrontar el triunfo, en vivir diferente, por que hemos construido un camino: ya hemos transformado el mundo desde lo que somos.

Disponemos entonces el mensaje de las gentes del Tunjuelo y la Libélula, que consiste en construir ese camino, en que la humanidad se humanice, no solo con la telaraña del discurso, sino con los objetos y acciones que lo permitan, objetos con espíritu y dispuestos para darle vida a la vida; el mensaje del generador Eólico, de las bici máquinas, de los fogones de aserrín, del Humus de lombriz, del papel de pasto, del azadón, de la pica, de la pala, del rastrillo, del abre-bocados, del palín, del costal, del horno de ladrillo, de las semillas de todas las plantas de todo el planeta, de la coca y el ambil, de los escombros reutilizados, de las ventanas con tabla y botella reciclada, de los baños secos Ese es el mensaje que a diario damos en el Humedal La Libélula y en el Centro Experimental Juvenil de la mano con el Proceso Popular Asamblea Sur con todos estos objetos y acciones que nos acompañan hace más de 9 años.

León